La Fuente Móvil

ESE HIGINIO

  • Por Editor R

La llegada de Higinio Martínez Miranda a la presidencia del Senado podría parecer, vista desde Chihuahua, un movimiento lejano. No lo es. El veterano operador mexiquense asumió la conducción de la Cámara Alta con 116 votos de 117 legisladores presentes, después de imponerse dentro de Morena a otras opciones y en medio del abierto desacuerdo de Gerardo Fernández Noroña. Su ascenso ocurre, además, cuando el calendario electoral de 2027 comienza a ordenar grupos, candidaturas y alianzas en todo el país. Higinio no llega únicamente con el cargo de presidente del Senado. Llega con más de cinco décadas de política encima y como fundador del llamado Grupo Texcoco, la estructura que terminó desplazando al poderoso Grupo Atlacomulco en el Estado de México y de la cual surgieron cuadros como Delfina Gómez y Horacio Duarte. Su especialidad ha sido menos el protagonismo público y más la construcción de estructuras, negociación entre grupos y operación electoral; características que explican que Morena haya preferido colocarlo al frente del Senado en un año previo a elecciones. Ahí es donde Chihuahua entra en la conversación. Versiones políticas difundidas en los últimos días colocan a Martínez como un posible contrapeso dentro de Morena frente a grupos que han construido influencia propia rumbo a 2027. En Chihuahua, esa disputa inevitablemente cruza por Cruz Pérez Cuéllar, el alcalde de Ciudad Juárez que aparece entre las figuras centrales de la sucesión estatal, y por los distintos bloques nacionales que buscarán intervenir en la definición de la candidatura. La referencia a encuentros y acercamientos entre el juarense e Higinio adquiere relevancia precisamente por el nuevo peso institucional del mexiquense. El movimiento coincide con otro dato político; la relación entre Chihuahua y Palacio Nacional atraviesa uno de sus momentos más delicados. La gobernadora Maru Campos fue la gran ausente entre los mandatarios estatales en el Segundo Informe de Claudia Sheinbaum, después de meses de diferencias con actores de la 4T por el episodio relacionado con la presunta participación de agentes estadounidenses en operativos realizados en Chihuahua. Meses antes, Campos tampoco acudió a una reunión a la que había sido convocada en el Senado para explicar esos acontecimientos. Por eso Higinio puede convertirse en algo más que el hombre encargado de administrar los debates legislativos. Su posición lo coloca en una plataforma privilegiada para interlocutar con gobernadores, alcaldes, senadores y grupos internos de Morena justo cuando comenzará la distribución del poder rumbo a 2027. Él mismo ha prometido diálogo con todas las fuerzas políticas y una conducción institucional del Senado, pero su trayectoria demuestra que detrás del legislador existe también uno de los operadores territoriales más experimentados de la izquierda mexicana. En Chihuahua todavía falta mucho para conocer la candidatura definitiva de Morena y sería prematuro convertir reuniones o acercamientos en acuerdos electorales consumados. Lo verificable es que Higinio Martínez acaba de subir varios pisos en la estructura nacional del poder, mientras Cruz Pérez Cuéllar construye su proyecto desde Ciudad Juárez y Maru Campos enfrenta la última parte de su administración con una relación particularmente compleja con la Federación. En política, los nombramientos nacionales también terminan moviendo piezas locales; el nuevo presidente del Senado acaba de entrar, inevitablemente, al tablero chihuahuense.

Comentarios