La Fuente Móvil

LA VENDETTA

  • Por Editora Dai

Lo que la gobernadora Maru Campos denunció en su video de este martes es el diagnóstico de una cacería de alta escuela donde las casualidades no existen y los tiempos políticos calzan con precisión milimétrica. Mientras la bancada local de Morena entregaba con bombos y platillos una solicitud de juicio político para destituir a la mandataria, en las sombras se cocinaba el verdadero golpe de efecto con el mayor descaro, un citatorio penal directo a la mesa de la gobernadora, con remitente y firma de Javier Corral. El exgobernador, fiel a su estilo de tirar la piedra y esconder la mano entre la multitud de su nuevo cobijo cupular, ha encontrado el momento perfecto para su ansiada vendetta personal. Incapaz de superar la humillación del restaurante G&> en la Ciudad de México —donde tuvo que ser rescatado en un operativo de alcurnia para evitar ser detenido por peculado—, Corral ahora se disfraza de víctima y la acusa de "supuesto secuestro". El chiste se cuenta sol. El cinismo es redondo, el prófugo de la justicia local ahora se viste de víctima federal. El doble rasero de la llamada Cuarta Transformación, como bien acusó la gobernadora, quedó expuesto esta misma tarde con un cinismo que raya en lo increíble. Al mismo tiempo que el aparato del Estado activa todas sus alertas, fiscalías y juicios para acorralar a una gobernadora de oposición por haber desmantelado un laboratorio de drogas, en Culiacán la Fiscalía General de la República montaba una pasarela para los suyos. El mismo Corral que hoy acusa desde el anonimato institucional, es el mismo que presume sentarse a la mesa con personajes bajo la sombra del narcotráfico internacional. ¡Qué descaro, de verdad! Por su parte, Maru Campos ya pintó su raya, no se va a doblar, va a dar la cara y usará toda la ley para defenderse.

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