Juárez

Incierten millones en seis obras para reducir tráfico y rezago vial

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Ciudad Juárez.– En una ciudad marcada por el crecimiento acelerado, los cuellos de botella viales y los estragos de las lluvias, el anuncio de un paquete de obras por 655 millones de pesos no es solo una inversión pública; es una promesa de transformación urbana que busca responder a una de las principales exigencias de los juarenses, la movilidad.

En rueda de prensa, el equipo del fideicomiso de Puentes Fronterizos, encabezado por el licenciado Carlos Ortiz y el contador Rogelio Fernández, presentó seis proyectos estratégicos aprobados por el Comité de Inversiones, los cuales ahora deberán transitar por el Comité Técnico para su autorización final. 

El objetivo es claro; ejecutar obras de alto impacto antes de que concluya la actual administración estatal.
El plan cuenta con el respaldo de la gobernadora Maru Campos, quien ha colocado la infraestructura vial como una de las prioridades de su gestión en la frontera.

Una ciudad que creció más rápido que sus vialidades
Juárez enfrenta un rezago histórico en infraestructura vial. 

Avenidas como Francisco Villarreal Torres, Paseo de la Victoria o Manuel Gómez Morín se han convertido en arterias saturadas donde el flujo vehicular rebasa la capacidad diseñada hace décadas.

Ante este escenario, las obras anunciadas apuntan a intervenir puntos críticos mediante pasos a desnivel, soluciones pluviales y mejoras en seguridad vial.

Uno de los proyectos más complejos es la construcción de un paso inferior en el cruce de Juan Pablo II y Francisco Villarreal Torres. 

Con una longitud de 320 metros, esta obra no solo implica ingeniería vial, sino también la reubicación de infraestructura subterránea; un colector de la Junta de Aguas y un poliducto de Pemex, lo que anticipa retos técnicos y logísticos.

A este se suma un paso superior en Paseo de la Victoria, a la altura de la zona médica donde se ubica Star Médica, así como otro en el cruce con Manuel Gómez Morín, considerado uno de los nodos con mayor carga vehicular en la ciudad.

Pero la movilidad en Juárez no solo se ve afectada por el tráfico. 
Las lluvias, cada vez más intensas, han evidenciado deficiencias en el sistema pluvial.

El paquete contempla una obra de captación en Francisco Villarreal y Paseo de la Victoria, que incluye ampliación de vasos y la implementación de pozos de absorción para reducir inundaciones.

Además, se intervendrán zonas como Pradera Dorada y el sector de Insurgentes–Chaveña con la sustitución de rejillas pluviales por estructuras reforzadas, similares a las instaladas en la avenida Tecnológica, con el objetivo de prevenir accidentes y mejorar la seguridad vial.

De acuerdo con los funcionarios, el calendario es ambicioso; las obras podrían iniciar en agosto de este año, con una duración estimada de 10 meses, lo que colocaría su conclusión antes del cierre de la administración en julio del próximo año.

La estrategia contempla ejecutar varios proyectos de manera simultánea, lo que representa un desafío adicional; evitar el colapso vial durante la construcción.
“Se tendrá que gestionar el tráfico con precisión para no generar más caos del que se busca resolver”, reconocieron.

Aunque el anuncio se centra en seis proyectos, el fideicomiso tiene en la mira una cartera más amplia. 
Se estima que durante el año podrían impulsarse más de 15 obras, muchas de ellas financiadas con remanentes generados por proyectos anteriores.

Entre las intervenciones futuras destacan pasos inferiores en la avenida de las Torres, en cruces como Tomás Fernández, Valle del Sol y Manuel Talamás Camandari, zonas donde el crecimiento habitacional ha detonado una presión constante sobre la vialidad.

Detrás de la inversión no solo hay obra pública, sino también una reconfiguración financiera del fideicomiso.
Según lo expuesto, se refinanció una deuda cercana a los 2 mil millones de pesos, reduciendo significativamente el costo del financiamiento. 

Antes, el fideicomiso destinaba entre 50 y 60 centavos por cada peso recibido al pago de deuda; hoy, esa proporción se ha reducido a cerca de 25 centavos.
Además, la tasa de interés se redujo de 2.75 a 1.90, y se eliminaron sobretasas asociadas a esquemas anteriores, lo que libera recursos para inversión directa en infraestructura.

El paquete de obras llega en un momento clave. 
La presión social por mejorar la movilidad es creciente, y la frontera enfrenta desafíos adicionales derivados del dinamismo económico y el flujo constante de mercancías y personas.

Si bien el anuncio genera expectativas, también plantea interrogantes; la capacidad de ejecución, la coordinación interinstitucional y el manejo del impacto vial durante las obras serán factores determinantes para el éxito del proyecto.

Por ahora, el mensaje es claro; Juárez se prepara para una intervención urbana de gran escala, con la promesa de convertir puntos críticos en soluciones estructurales. El reto será que, más allá del discurso, el concreto, el acero y la planeación logren lo que por años ha sido una deuda pendiente con la ciudad.