Juárez

Inhuman 117 cuerpos sin identificar en Juárez

  • Por Editora M

- 65 corresponden a muertes violentas; entre los fallecidos se encuentran 109 hombres y ocho mujeres que permanecían bajo resguardo del Semefo desde 2022; cada cuerpo fue sepultado en una fosa individual y conserva un expediente que permitirá su eventual identificación


Ciudad Juárez.- Un total de 117 cuerpos no identificados o que no fueron reclamados por familiares fueron inhumados la mañana de este viernes en el Panteón Municipal San Rafael, como parte de un procedimiento encabezado por la Dirección de Servicios Periciales y Ciencias Forenses, en coordinación con la Fiscalía de Distrito Zona Norte.

La jornada comenzó alrededor de las 10:15 horas en el área del cementerio destinada para este tipo de inhumaciones, donde estuvieron presentes personal del Servicio Médico Forense (Semefo), de la Fiscalía General del Estado y el perito coordinador de Servicios Periciales y Ciencias Forenses en la Zona Norte, Héctor Jácome.

De acuerdo con el funcionario, de las 117 personas sepultadas, 109 eran hombres y ocho mujeres. 

Entre los casos destacan 65 hombres cuya causa de muerte fue establecida como violenta, mientras que cuatro personas fallecieron por causas accidentales y las ocho mujeres por causas naturales; el resto corresponde a distintas causas de muerte determinadas durante los estudios periciales.

Los cuerpos, que permanecían bajo resguardo del Semefo desde 2022 y hasta fechas recientes, fueron trasladados al panteón en un camión, colocados dentro de cajas de madera y posteriormente depositados en fosas individuales previamente acondicionadas.

Sin embargo, la inhumación no representa el cierre de los expedientes ni elimina la posibilidad de que las personas puedan ser identificadas posteriormente. 

Antes de autorizar la sepultura, Servicios Periciales desarrolla distintos procedimientos encaminados a establecer la identidad de cada fallecido.

Desde la práctica de la necropsia se integran datos odontológicos, huellas dactilares, características físicas y muestras biológicas para la obtención de perfiles de ADN, además de cualquier indicio que pueda ser utilizado para comparar información con reportes de personas desaparecidas o con familiares que posteriormente acudan ante las autoridades.

Cada cuerpo permanece vinculado a una clave de identificación, mientras que la ubicación exacta de cada fosa queda documentada en los registros oficiales. 

Este procedimiento permite que, si posteriormente existe una coincidencia genética, dactilar o documental, las autoridades puedan determinar en qué punto del panteón fueron depositados los restos.

Jácome explicó que existen antecedentes de personas que han sido identificadas después de su inhumación. 

En esos casos se notifica a los familiares y, si estos desean recuperar los restos, debe iniciarse un procedimiento legal para solicitar la exhumación ante un juez. 

Las familias también pueden asumir posteriormente el cuidado de la fosa y colocar una lápida una vez confirmada plenamente la identidad.
Con los 117 cuerpos sepultados este viernes, Servicios Periciales estima que durante los últimos cinco años han sido inhumadas alrededor de 250 personas en condiciones similares en Ciudad Juárez.

La cifra refleja uno de los aspectos menos visibles del trabajo forense: detrás de cada cuerpo sin nombre permanece abierto un expediente y, potencialmente, una familia que continúa buscando a una persona desaparecida.