Ciudad Juárez.— En medio del desierto chihuahuense, el Parque Central se ha convertido en un punto estratégico para el descanso y conservación del ganso canadiense (Branta canadensis), especie migratoria que recorre miles de kilómetros desde Canadá y Estados Unidos y que encontró en este espacio de Ciudad Juárez condiciones incluso para reproducirse.
Por segundo año consecutivo, el parque registró una nidada exitosa de ganso canadiense, un hecho que, de acuerdo con información del recinto, representa hasta el momento el único caso documentado en México, colocando al espacio público juarense como un sitio relevante para el seguimiento de esta ave migratoria.
La presencia de los ejemplares forma parte de los desplazamientos estacionales que realizan las aves en busca de alimento, agua y condiciones climáticas favorables.
Los cuerpos de agua y áreas verdes del Parque Central funcionan como refugio dentro del ecosistema del desierto chihuahuense.
Para reducir las molestias provocadas por la presencia humana, fueron establecidas cuatro zonas de descanso distribuidas estratégicamente dentro del parque, acompañadas de señalética educativa que explica a los visitantes la importancia de respetar a la fauna silvestre.
Además, personal especializado mantiene un programa permanente de monitoreo de las aves. Los registros obtenidos son compartidos en plataformas de ciencia ciudadana como iNaturalist, lo que permite documentar su presencia y comportamiento.
Uno de los principales llamados está dirigido a las familias que visitan el Parque Central: no alimentar a los gansos ni a otras especies silvestres, aun cuando hacerlo pueda parecer una forma de ayudarlos.
El personal explicó que proporcionarles alimentos ajenos a su dieta puede afectar su salud y modificar sus patrones naturales de alimentación y migración. Las condiciones necesarias para su nutrición son atendidas por el propio parque, por lo que se recomienda únicamente observarlos y conservar una distancia prudente.
La presencia y reproducción del ganso canadiense también representa una oportunidad de educación ambiental para niñas, niños y jóvenes, al permitir conocer de cerca la importancia de Ciudad Juárez dentro de las rutas y espacios utilizados por especies migratorias.
El Parque Central llamó finalmente a disfrutar este espectáculo natural de manera responsable: no acercarse excesivamente, evitar perseguir o tocar a las aves, respetar las zonas destinadas para su descanso y no dejar basura en las áreas que utilizan como refugio.