Ciudad Juárez.– La incertidumbre provocada por la política arancelaria de Estados Unidos y el proceso de transformación del comercio internacional representan un desafío para México, pero también una oportunidad para fortalecer la industria nacional y desarrollar cadenas de suministro más sólidas, afirmó el delegado regional de la Asociación Nacional de Importadores y Exportadores de la República Mexicana (ANIERM), Marcelo Vázquez Tovar.
El representante empresarial señaló que, tras meses de incertidumbre derivados de los aranceles y de los cambios en la relación comercial entre México y Estados Unidos, el panorama comienza a ofrecer mayor certidumbre para que el país impulse una estrategia industrial de largo plazo.
"Ahora que verdaderamente se levantó la máscara a Estados Unidos y se observa una intención de alejarse del esquema de libre comercio que conocíamos, México tiene la oportunidad de trabajar en un modelo más firme, razonable y con mayor autonomía productiva", expresó.
Vázquez Tovar explicó que durante más de 20 años la industria maquiladora ha dependido de la importación de componentes e insumos provenientes de distintos países para fabricar productos destinados principalmente al mercado estadounidense, situación que también ha impactado a sectores agrícolas y agroindustriales vinculados a la exportación.
Consideró que este nuevo escenario obliga a impulsar el desarrollo de proveedores nacionales capaces de fabricar componentes, materias primas e insumos que actualmente llegan del extranjero, permitiendo integrar una mayor cantidad de contenido mexicano a los procesos de manufactura.
"Es momento de que México empiece a producir los componentes que necesita su propia industria, especialmente la maquiladora, para fortalecer la cadena de suministro y reducir la dependencia del exterior", subrayó.
El delegado regional de la ANIERM indicó que esta transformación no sólo incrementaría la competitividad de las empresas instaladas en el país, sino que también impulsaría la generación de empleos, el desarrollo tecnológico y una mayor integración de pequeñas y medianas empresas a las cadenas globales de valor.
Finalmente, Marcelo Vázquez Tovar señaló que los cambios en el entorno comercial internacional deben convertirse en un punto de partida para consolidar una política industrial que fortalezca el mercado interno, incentive la innovación y permita a México aprovechar su capacidad manufacturera para enfrentar con mayor solidez los retos económicos del futuro.