¿Qué tal les parecería que el Congreso eligiera a El Bayo Valenzuela como nuevo Fiscal General del Estado en la era de la autonomía? No habría curva de aprendizaje, se garantizaría precisamente la independencia de los tres poderes y no habría vacío de wafles pues ya está probado que le sobran. Abelardo entiende además de política y derecho: ha sido litigante en el despacho Baker And Mac Kenzie, legisló como Diputado Local y, ahora, como Fiscal Anticorrupción ha fustigado a quien lo merece. Pregúntenle a La Corraleja sin Moraleja, que le huye y corre como alma en pena cuando sabe de su presencia. O a Luis Fierro, El Reptor ratota que no tarda en caer, al que le dicen El Mil Amparos. Y para no abundar más, a López Elías, el empresario del moche, que probó la cárcel y salió corriendo protegido por Ulises Lara. En fin, Chilito Loya la quiere pero anda a tres cuadras del desfile en conocimiento y experiencia sobre las tareas del Ministerio Público.