En serio se mancharon los soldiers y los guarros de la nación que tomaron el fraccionamiento Bosques de San Francisco. Arrancaron el disco duro del CPU, rompieron la pluma de ingreso, tumbaron las cámaras y realizaron destrozos al por mayor. Ademas, trataron a los guardias como si fueran delincuentes: les tiraron al piso, les pusieron a ver las hormigas y les hablaron como si les pagaran. Abusones como si fueran malandros los canijos, o peor que éstos porque a veces son más decentes. No había ninguna necesidad de portarse así porque nadie les obstaculizó el operativo en lo más mínimo y tampoco nadie cuestionó sus acciones. Así deberían portarse en Sinaloa, dice la raza, cuando pudieron hacer la captura de El Chapo pero tuvieron que intervenir dos honestos policías federales para conseguir y mantener la aprehensión.