La Fuente Móvil

NI MAÍZ

  • Por Editor R
NI MAÍZ

Al Diputado Jaime Torres, del meritito Madera, ya le dijeron que ni madres con el tema de la relección, ahora que ocupa una curul tras la muerte de Luis Fernando Chacón. Es que, para empezar, el legislador despidió cuando menos a siete asesores del extinto guerrerense priista, sin pensar que necesitaría a esa gente en el territorio al momento de pensar en el 2027. Jaime Torres es como las cabras, dicen, pues tira al monte muy seguido y gusta de tirar patadas y cornadas a diestra y siniestra, sin ton ni son. Es, justamente, como su gurú político, el innombrable del fallido quinquenio, un comesolo irredento. En el Congreso local nada más no le tragan y, aseguran, ni siquiera le dejaron ocupar la oficina que usaba Luis Fernando Chacón. Le mandaron a otro piso, lejos de la raza, nada más para que no molestara a los demás porque no le pueden ver ni en pintura. Luego, para variar, tuvo la pésima ocurrencia de meterse en terrenos que no conoce, como fue el caso de la añeja división entre Guerrero y La Junta, en donde trató de meter cizaña.