Chihuahua. – El terreno ubicado a la altura del kilómetro 2 de la carretera a Aldama fue limpiado en su totalidad, tras permanecer invadido por grandes cantidades de basura y desechos que personas ajenas depositaron de manera ilegal.
El predio, situado muy cerca de una estación de servicio, se había convertido en un foco de contaminación y afectaba la imagen de una de las vías más transitadas de la zona.
Ahí se acumulaban bolsas con residuos domésticos, restos de cerámica, muebles inservibles, ramas, llantas viejas y autopartes plásticas.
En otros terrenos aledaños a la misma vía continúan usándose como tiraderos de escombro, el cual se emplea para rellenar predios cercanos a la cuenca del Río Sacramento, donde incluso se observa maquinaria realizando movimientos de tierra con este material.
